Como no amar y resistir en la tierra que
uno nace: ¡¡¡Imposible!!!
Como no amar la tierra en la que uno
nace, como no resistir, no defenderla ante la agresión de un invasor, como no
amar las calles por las que uno ha caminado, o la plaza en la que ha jugado,
compartido fiestas, escuela, el club, o cumpleaños, ya sean de familiares, de
amigos o vecinos del barrios que nos vio crecer.
Hacer las cosas más sencillas y simples
de la vida, esas que nos llena el corazón, y que además nos permiten soñar, y
proyectar un futuro.
El ocupante, el invasor, tiene como
objetivo destruir sueños, proyectos, la historia misma, pero lo único que
realmente sigue logrando es limitar las libertades de movimiento, ya que nunca
podrá limitar esas libertades de pensamiento que anidan en cada alma Palestina.
Lo vienen intentando desde hace casi 80
años, y siguen fracasando, porque si hay algo que un palestino nunca va a ceder
es el amor a la tierra que lo vio nacer.
Todos aquellos Palestinos que han nacido
en su propia tierra, esos millones y millones de hombres, mujeres y niños, que
no gozan de una libertad natural, que no son libres físicamente y tiene
que soportar a diario la humillación de vivir bajo la ocupación de un estado,
del Estado de Israel. Que posee uno de los ejecitos más poderosos del mundo, y
también el más “cobarde”. Ese ejercito que asesina sin piedad y con una
diferencia de fuerzas y armas increíblemente superior.
Así y todo, los palestinos no van a
claudicar.
Hoy podemos observar que esa cobardía
desplegada por el ejército israelí, se ve doblegada ante el espíritu de
libertad interior que habita en cada palestino. En cada niño palestino, por eso
han asesinado a tantos, direccionaron todo su poder de fuego contra esos niños
indefensos, pensando que de esa manera van rumbo a un triunfo futuro. Podrán
seguir asesinándolos de a uno o por miles, pero mientras uno quede en pie, el
derecho a amar la tierra en la que nació él y sus ancestros, nunca será
doblegado.
Como no resistir ante la barbarie de un
Estado Sionista, Terrorista, Racista y Agresor, y repito: donde las libertades
individuales de movimiento están completamente anuladas.
Donde la tortura en las cárceles
israelíes para con los palestinos, es moneda corriente, sean o no mayores de
edad, mujer o anciano, da lo mismo para ellos.
El pueblo palestino resiste, y resistir
, no es siempre empuñar un fusil, existen formas de resistencia, como la que
ejercen a diario millones de palestinos, no resignándose, no bajando los
brazos, no dejando de trabajar cada día de sus vidas por un día mejor, no
dejando de confiar en su Dios, quien quiera que sea.
Los palestinos resisten en su propia
tierra, la que los vio nacer, no solo a ellos, sino a todos aquellos que la
enriquecieron con su sangre y sudor, miles de años de historia los avalan,
porque los palestinos no fueron implantados, ellos son de ahí, sus raíces, sus
orígenes son palestinos, ellos no fueron a vivir bajo ningún proyecto
usurpador. Son nativos, Jesús era palestino….
Es como si nosotros siendo argentinos
tengamos temor de gritar a los cuatro vientos: “las Malvinas son Argentinas”!!!
si son nuestras y nos fueron arrebatadas por un estado colonialista e invasor
!!! Similar al Estado de Israel. Que argentina o argentino se avergonzaría de
tal proclama. Ninguno verdad? Aunque haciendo memoria algunos integrantes del
gobierno nacional, lo han hecho…...y hoy pretenden ocultarlo.
Entonces como no apoyar a un palestino
que ve como mediante la fuerza del poder brutal se le arrebata lo que les
pertenece por derecho propio, al igual que a nosotros Las Malvinas!!!
Estamos presenciando lo que el mundo
comenzó a ver: el Genocidio que lleva adelante el Estado de Israel sobre la
población civil palestina. No es una guerra, es Genocidio, y hay que seguir
haciéndolo visible ante los ojos de nuestra comunidad toda. Sin darle la
espalda, y sin temor.
Lamentablemente esto que relato lo he
podido comprobar en cada uno de mis viajes a Palestina; desde hace más de 20
años la recorro de norte a sur y de este a oeste, y no solo en este último que
realice el mes de septiembre pasado, sino que fui recabando siempre información
de primera mano, escuchándolos, mezclándome con la gente común, con el
ciudadanos de a pie, y a la vez compartiendo su tremenda hospitalidad, siempre,
y recibiendo todo ese cariño.
He visto cada vez más, más y más
injusticias que el Estado Terrorista de Israel ejerce sobre la población civil
palestina, y no solo en la Franja de Gaza donde casi 2.500.000 de palestinos
viven en la mayor cárcel a cielo abierto del planeta, sin agua, sin medicinas,
sin alimentos, privados gracias al Estado de Israel de lo básico para la vida,
y que a la vez es quien impide el ingreso de ayuda humanitaria, y que utiliza
como arma de guerra tan letal, similar a las bombas que arroja sobre ellos.
Gaza es el lugar del mundo donde existe
la mayor cantidad de niños con amputaciones de sus miembros, gracias a los
bombardeo del Estado de Israel, a la utilización por ejemplo de bombas de
fósforo blanco, que en contacto con el oxígeno y la piel no deja de penetrar en
el tejido muscular causando un daño imposible de detener, cuyo desenlace final
se traduce en amputaciones.
En Gaza más del 82% de las viviendas han
sido destruidas. Sus habitantes viven en carpas precarias, miserables, similar
a lo que otros palestinos vivieron cuando se transformaron en refugiados con la
creación del Estado de Israel en 1948, por esos años: 800.000, hoy , más de
2.000.000.
Un único hospital medianamente en pie,
sin los recursos básicos para la asistencia de atención básica, primaria.
Gaza con tan solo 365 kilómetros
cuadrados, era una de las zonas del planeta más densamente pobladas, hoy en
virtud de las restricciones de movimiento que les ha impuesto el ejército
israelí a los palestinos, tratan de subsistir en menos de la mitad de esa
superficie , podemos imaginar eso?
Algunos datos relevantes que surgen como
consecuencia de los bombardeos: 200.000 palestinos heridos, más de 85.000
asesinados, unas 10.000 almas aún bajo los escombros, personal sanitario
asesinado más de 1.700, 564 escuelas destruidas, casi 300 periodistas
asesinados, universidades destruidas, más del 80% de los habitantes sin agua
potable, más del 90% de la superficie agrícola dañada, más del 75% de la red
vial destruida, más del 90% de la red eléctrica inservible. Y créanme que
podría seguir con más cifras escandalosas.
El Estado de Israel sigue utilizando el
hambre de un pueblo como arma, lo cual incrementa el número de víctimas, que se
transforma en Genocidio.
Podemos hacer una simple comparación, de
Gaza con nuestro querido Partido de Zárate, donde vivimos aproximadamente 140.000
habitantes, en una superficie de 1.200 kilómetros cuadrados. Gaza hoy, casi
2.500.000 de palestinos en tan solo 145 kilómetros cuadrados.
Escalofriante comparación, pero
real.
Cisjordania, la otra región palestina,
atraviesa hoy uno de los mayores conflictos de toda su triste historia, sin
olvidarnos lógicamente lo que significa El Muro que la rodea, donde habitan
aproximadamente 4 millones de palestinos, el acceso limitado a los recursos
acuíferos, y la falta de seguridad. Donde existen carreteras de uso exclusivo
para los colonos ilegales israelíes, y que le son vedadas a los palestinos, sus
legítimos dueños.
Hoy más 750.000 colonos ilegales están
habitando Palestina, en los Territorios Palestinos Ocupados de Cisjordania,
insertados por el Estado de Israel. Estos colonos ejercen sobre la población
civil palestina un odio que crece constantemente, incendian viviendas,
destruyen olivos centenarios, envenenan el ganado de los palestinos, vierten
cemento en manantiales naturales para bloquear el acceso al agua de los
palestinos que utilizan para la agricultura, y su uso personal, acosan a cada
hombre, mujer o niño. El número de colonos que implanta en los Territorios
Palestinos sigue en aumento constante, ya que el Estado de Israel de esta
manera garantiza su presencia, robándole descaradamente tierras a los
palestinos para la construcción de nuevos asentamientos.
Las fuerzas de ocupación israelíes,
allanan oficinas de organizaciones de la sociedad civil sin ningún tipo de
autorización u orden judicial.
En Jerusalén por ejemplo el único acceso
que tenían los turistas para visitar la explanada de las mezquitas, fue derribada
la pasarela por el Estado de Israel, y ya no pueden acceder.
A diario demuelen viviendas de
palestinos las topadoras del ejército israelí, el mes pasado fueron más de 80,
la razón: privar a los palestinos de vivir dignamente y que tengan que trasladarse
a otra ciudad o región, y volver a transformarse en refugiados.
No puedo dejar de mencionar otro hecho
aberrante, y es como el cristianismo se ha convertido en uno de los
objetivos.
Por ejemplo en Gaza quedan solo casi 800
palestinos cristianos, en Jerusalén eran el 20% en 1948, año de la creación del
Estado de Israel, hoy son solo el 1%, en toda Palestina eran el 10%, hoy casi
se llega al 2%.
Los ataques a los cristianos son cada
vez mayores, reciben escupitajos en la vía pública, profanación de cementerios,
restricciones para rezar, todo comprobado personalmente.
En definitiva el fundamentalismo
sionista incluye la limpieza étnica no solo de palestinos en general, sino de
cristianos en particular.
Hace muchos años que vengo manteniendo
encuentros con distintos representantes religiosos denunciado estas acciones.
Es realmente indignante como alguien que
no nació en Palestina, goce de muchísimos más derechos que el nativo palestino.
Y si nos referimos a los israelíes de
origen palestino, como parte de mi familia, podemos ver como ellos son
tratados como ciudadanos de segunda, ya que existen leyes que los discriminan,
en principio, solo por el hecho de no ser judíos, increíble realidad. Y
luego escuchamos como los líderes israelíes pretenden ser proclamados los
únicos democráticos de toda la región.
Como se puede ser democrático, cuando a
la vista está el racismo, la segregación, o la diferencia de privilegios según
la religión.
Si uno visita Palestina e Israel, se va
a encontrar con esta problemática, hablando con cada uno de sus
habitantes podrá verificar este contexto que en pocas líneas estoy
describiendo. Yo lo he vivido, y no solo como familiar o amigo, sino como
humilde investigador, nutriéndome en cada una de las entrevistas y charlas mantenidas,
ya que ahí se percibe el escenario que cala lo más profundo de mi ser, y bajo
esa realidad es donde uno puede comprobar las tremendas injusticias que soporta
a diario la población civil palestina.
Viajo constantemente a Palestina, cada
año, y no siendo invitado, como lo hizo el Dr. Matzkin, intendente del Partido
de Zárate, donde el sionismo le hizo la recorrida hipócrita de una realidad que
se sustenta sobre la masacre y el sufrimiento de un pueblo. Mostrando como un
vergel un territorio, que es sinónimo del robo despiadado, y la crueldad más
absoluta sin haber respetado y cumplido ninguna de las resoluciones
internacionales hasta el día de hoy.
Para finalizar, opino que existen
distintos tipos de ignorantes, quienes ignoran realmente por falta de conocimiento,
a ellos mi respeto, y los invito a interiorizarse. Quienes teniendo
conocimiento de la realidad la niegan, ellos son simplemente los funcionales y
marionetas fáciles de direccionar. Y una categoría de la que me animo a
decir la más peligrosa y dañina, los partícipes necesarios del proyecto
sionista, que no solo habitan en Israel, sino también en nuestra amada Patria
Argentina.
Gustavo Reynaldo
Rojana.






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